Historia y origenes de la Bachata
La bachata es una música popular bailable originaria de la República Dominicana. Se considera un híbrido del Bolero (sobre todo el bolero rítmico) con otras influencias musicales como son el pasillo, el huapango, y el Son Cubano, entre otros.
En el pasado reciente, era desdeñada como música de las clases bajas, y era conocida como "música de amargue". Apenas era escuchada en las estaciones de radio (con excepción de unas pocas). Pero el interés surgió a partir de los años 80, con la expansión de los medios masivos de comunicación, con el auge del turismo, y con el esfuerzo de algunos compositores que vieron que había surgido un género diferenciado de expresión de lo popular. Autores como Juan Luis Guerra y de Víctor Víctor en los años 90, y de Luis Días en los 80, aportaron una visión diferente que articulaba esta expresión musical con lo urbano marginal. La expansión del turismo en República Dominicana a partir de los 80, le hizo ganar popularidad, y la convirtió en un género que ha penetrado todos los estratos y espacios del país e internacionalmente.

Juan Luis Guerra
Uno de los primeros musicos mas populares fué José Manuel Calderón quién se hizo conocido no sólo por sus hermosas letras sino también por su gran fuerza interpretativa y por el sentimiento que transmitía en sus canciones. Calderón acumuló muchos éxitos en su carrera tales como "Serpiente Humana", "Luna", "Sálvame" y otros más. En esta época, Rafael Encarnación cautivó a los amantes de este ritmo, pero su carrera fue acortada por su fallecimiento en un accidente de Transito, que tan sólo duró menos dos años en el medio artístico.
Puede pensarse que en esta primera etapa, la Bachata era una música marginal. Sólo escuchada en los llamados cabarets o prostíbulos. Sin embargo, constituía parte de una maquinaria cultural que estaba apoyada por una casa disquera local que poseía también una emisora de carácter nacional: La Guarachita. Esta empresa fomentó y difundió esta música para consumo de esos grupos sociales marginales, migrantes del campo a la ciudad.
Una segunda etapa parece estar referida a la aparición de una segunda generación de cantantes que estaban promovida por esta productora. Fue así como surgieron voces como las de Luis Segura, Mélida Rodríguez ("la sufrida"), y Leonardo Paniagua, los cuales constituyen parte de una expresión que tuvo auge en los años 70 y 80, cuando declinan a favor de las expresiones más refinadas de la bachata, utilizando instrumentación electrónica, fusiones con otras expresiones modernas de la música (como las experimentaciones de Luis Días con otros ritmos caribeños y dominicanos).
Luis Segura se podría llamar el padre de la esta segunda etapa. Su éxito "pena por ti" a principio de los 80, abrió otra página en la historia de este ritmo. Esa canción aumentó la popularidad de un ritmo que no tenía la acogida necesaria para convertirse en una expresión con méritos propios. A partir de este éxito, se le despojó a esta expresión musical el aura de vergüenza que generaba en clases no populares.
Una tercera Etapa parece estar constituida por el surgimiento de formas digitalizadas para grabar la bachata, la introducción de otros aires e instrumentos, y un nuevo sentido de la lírica, cuyas letras no acentuaban, como en las etapas anteriores, el doble sentido erótico sexual, la insinuación de un imaginario basado en lo concreto, sino en una procura de versos más poéticamente elaborado, con imágenes literarias más refinadas, aunque sin dejar de apelar al sentido que le había dado origen: las expresiones de amor-desamor; la nostalgia y la propuesta de estilos de vida donde la mujer es fuente originaria del amor y del deseo.
En esta etapa, la Bachata se internacionaliza, y cobra un auge inaudito. Voces como Teodoro Reyes, Joe Veras, Luis Vargas, Anthony Santos, Yóskar Sarante, Raulín Rodríguez, Zacarías Ferreiras, entre otros, forman la legión de las nuevas estrellas del género. Aparecen el dúo Monchy y Alexandra, y el Grupo Aventura, que son parte de la nueva generación de artistas, algunos de ellos no-nacidos en República Dominicana.